La vida útil de los resortes de las puertas de garaje suele medirse en ciclos, no en años. Un ciclo se refiere a la apertura y el cierre de la puerta una sola vez. Cada vez que se usa la puerta, el resorte completa un ciclo y se acerca al final de su vida útil.
La mayoría de los resortes estándar para puertas de garaje residenciales tienen una vida útil de aproximadamente 10,000 ciclos. Los resortes con mayor vida útil pueden estar diseñados para durar 20,000 ciclos o más. La duración de un resorte en años depende en gran medida de la frecuencia de uso de la puerta de garaje.
Por ejemplo, una puerta que se usa de tres a cinco veces al día puede alcanzar su límite de ciclo nominal en cinco a siete años. Las puertas que se usan con más frecuencia suelen tener una vida útil más corta del resorte.
Varios factores pueden reducir la vida útil del resorte. Puertas pesadas, un balance inadecuado, la falta de lubricación y la exposición a temperaturas extremas ejercen una presión adicional sobre el resorte. Una instalación deficiente o la selección incorrecta del resorte también pueden causar un desgaste prematuro.
Si bien el mantenimiento regular no puede evitar el reemplazo eventual del resorte, puede ayudar a reducir el desgaste y permitir que el resorte alcance su vida útil esperada. Comprender cómo se mide la vida útil del resorte ayuda a los propietarios a planificar con anticipación y evitar fallas inesperadas.