Los resortes de las puertas de garaje están diseñados para soportar cargas pesadas, pero requieren mantenimiento. Con el tiempo, la fricción, el óxido y el uso diario pueden reducir el rendimiento del resorte y acortar su vida útil.
El mantenimiento básico ayuda a reducir el desgaste y a mantener la puerta funcionando sin problemas. Uno de los pasos más importantes es una lubricación adecuada. Usar un lubricante específico para puertas de garaje puede reducir la fricción entre metales y proteger la superficie del resorte de la corrosión.
La inspección visual también es importante. Los resortes deben revisarse periódicamente para detectar óxido, holguras o desgaste irregular. Si la puerta del garaje hace ruido, se desequilibra o cuesta levantarla, es posible que el sistema de resortes necesite atención.
La frecuencia de mantenimiento depende del uso y el entorno. Las puertas que se usan varias veces al día o que están expuestas al frío y la humedad suelen requerir una inspección más frecuente.
El mantenimiento regular no elimina la necesidad de un reemplazo eventual, pero puede ayudar a extender la vida útil del resorte y reducir el riesgo de falla repentina.